Su familia, sus reglas
Cuatro reglas, y todas son suyas
Usted puede querer a su familia y aun así guardarse una hora para usted. Así funciona eso en Rill, en palabras sencillas.
Usted decide quién sabe
No le decimos a nadie que usted es cliente, familia incluida, a menos que usted nos lo pida. Los límites son los que pone la ley, y se los damos por escrito antes de empezar.
Usted elige cómo le contactamos
Mensaje de texto, llamada o correo, y las horas que le convienen. Si en su casa se comparte el teléfono, díganos y dejamos los mensajes cortos y sencillos.
Usted decide si alguien participa
Las sesiones son para usted. Su mamá o su papá, su pareja o un hermano o hermana pueden participar solo si usted lo pide, y solo en la parte que usted elija.
Puede decir «hoy no»
Algunos temas pesan. Puede saltarse uno, volver a él después o no tocarlo nunca. Nadie lleva la cuenta.
Lo que queda entre nosotros, y lo que la ley deja aparte
| La ley pone límites aquí | Queda entre nosotros | |
|---|---|---|
| Lo que dice en las sesiones | La ley pone límites aquíUn riesgo serio para su seguridad o la de otra persona | Queda entre nosotrosSe mantiene en privado y se comparte solo como lo permite la ley |
| Que usted es cliente | La ley pone límites aquíUna orden judicial, de la que Keila le avisaría | Queda entre nosotrosNo se comparte con familia, amistades ni empleadores si usted no lo pide |
| Sus registros | La ley pone límites aquíUn reporte de abuso de un menor o de un adulto vulnerable | Queda entre nosotrosPrivados, y se comparten solo como lo permite la ley |
| Su plan de seguro | La ley pone límites aquíSi usted pide a un plan que le reembolse, sus estados de cuenta pueden llegar a quien tiene la póliza | Queda entre nosotrosRill no factura a su plan |
Preguntas sobre familia y privacidad
Vivo con mis papás. ¿Puedo ir a terapia?
Sí. Las sesiones por video pueden hacerse desde un carro, un banco de un parque o un cuarto con puerta. Díganos qué es seguro y lo planeamos así.
¿Van a llamar a mi familia?
No. Contactamos solo a usted, por el medio que eligió.
¿Y si mi familia quiere venir?
Eso lo decide usted. Si quiere que entren a una sesión, lo planeamos juntos antes, y usted puede parar en cualquier momento.
¿Mi familia tiene que pagar o enterarse de los honorarios?
No. Usted es el cliente y paga sus sesiones. Los recibos van a usted.
Escriba a Rill y ponga sus propias reglas
Diga cómo quiere que le contactemos. Lo respetamos.